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02/09/2014
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Belleza e imagen corporal en los medios de comunicación


AUTOR:   Media Awareness Network

Traducido por  Julieta Tonello. Revisado por Mar Rodríguez


«No necesitamos burkas de estilo afgano para desaparecer como mujeres. Desaparecemos a la inversa cuando cambiamos y mostramos nuestros cuerpos para responder a la imagen de la belleza femenina impuesta por el exterior».

Robin Gerber, autora y oradora motivacional

 

Hay imágenes de cuerpos femeninos por todas partes. Las mujeres –y las partes de su cuerpo- venden de todo, desde comida hasta autos. Las actrices de cine y televisión parecen cada vez más jóvenes, altas y delgadas; se sabe que algunas hasta se han desmayado en el plató por falta de comida. Las revistas para mujeres están llenas de artículos que aseguran que si pueden perder esas últimas veinte libras (unos diez kilos), van a tenerlo todo: la boda perfecta, hijos que las quieran, sexo grandioso y una carrera gratificante.

¿Por qué se imponen estos patrones de belleza a las mujeres, la mayoría de las cuales son, de forma natural, más grandes y maduras que cualquiera de las modelos? Las raíces, sostienen algunos analistas, son económicas. Al presentar un ideal difícil de alcanzar y mantener, las industrias de cosméticos y productos dietéticos se aseguran su crecimiento y sus ganancias. Y no es casual que cada vez se promuevan más la juventud y la delgadez como características esenciales de la belleza. Si bien no todas las mujeres necesitan bajar peso, es seguro que todas van envejeciendo, señala la red de acción de Quebec para la salud de las mujers en su informe de 2001 titulado Changements sociaux en faveur de la diversité des images corporelles. Y, según la industria, la vejez es una catástrofe que necesita reparación.

Es muchísimo lo que está en juego. Por un lado, las mujeres inseguras sobre sus cuerpos son más propensas a comprar productos de belleza, ropa nueva y productos para adelgazar. Se creeque la industria dietética por sí sola gana entre 40 000 y 100 000 millones (EE. UU) al año vendiendo perdidas temporales de peso (del 90 al 95 % de las personas que se someten a dietas para adelgazar recuperan el peso perdido).1

Por otra parte, algunas investigaciones indican que la exposición a imágenes de figuras femeninas delgadas, jóvenes y retocadas digitalmente está ligada a la depresión, la perdida de autoestima y al desarrollo de hábitos alimenticios nocivos para la salud de mujeres y niñas.

El grupo de investigación de Estados Unidos Anorexia Nervosa & Related Eating Disorders, Inc (anorexia nervios y desórdenes alimenticios relacionados con ella) señala que una de cada cuatro mujeres en edad universitaria utiliza métodos insalubres para controlar su peso que incluyen hacer ayuno, saltarse las comidas, realizar ejercicio en exceso, abusar de los laxantes y provocarse el vómito. La presión por estar delgada también está comenzando a  afectar a las niñas: la red canadiense para la salud de la mujer advierte de que, en la actualidad, hay niñas de tan sólo 5 o 6 años de edad que están tomando medidas para controlan su peso y las estadísticas de EE. UU. arrojan resultados similares. Varios estudios, tales como el realizado por Marika Tiggemann y Levina Clark en 2006 titulado «Appearance Culture in Nine- to 12-Year-Old Girls: Media and Peer Influences on Body Dissatisfaction» (la cultura de la apariencia en niñas de nueve a doce años: influencia de los medios de comunicación y los iguales en la insatisfacción sobre sus cuerpos), indica que casi la mitad de las niñas preadolescentes desea ser más delgada y, como consecuencia, se ha sometido a dieta o es consciente de ese concepto. En 2003, la revista Teen publicó que el 35% de las niñas de 6 a 12 años se ha sometido al menos a una dieta y que del 50 al 70% de las niñas en su peso normal cree tener sobrepeso. Las investigaciones indican, en general, que el 90% de las mujeres está insatisfecho en alguna forma con su apariencia.2

La activista de los medios de comunicación Jean Kilbourne ha llegado a la conclusión de que: «Las revistas que leemos y los programas de televisión que vemos han vendido a las mujeres a la industria de la dieta, y casi todos ellos nos hacen preocuparnos sobre nuestro peso».


Sarah Maple, Burka Chic, Oléo y acrílico, 122X96 cm

Belleza inalcanzable

Quizás más inquietante aun es el hecho de que las imágenes de la belleza femenina que muestran los medios resultan inalcanzables para todas las mujeres, salvo para un reducido número de ellas. Por ejemplo: un grupo de investigadores que creó un modelo informatizado de mujer con las proporciones de la muñeca Barbie descubrió que su espalda resultaría demasiado débil para soportar el peso de la parte superior de su cuerpo y que éste no sería lo suficientemente ancho como para contener más de la mitad de un hígado y algunos centímetros de intestino. Una mujer real con esas medidas sufriría de diarrea crónica y acabaría por morir de desnutrición. El presidente de Mattel –la empresa que fabrica Barbie-, Jill Barad, estima que el 99% de las niñas entre los 3 y los 10 años tiene al menos una muñeca Barbie.3

Con todo, el número de mujeres y niñas reales que buscan tener un cuerpo escuálido similar es epidémica, y las consecuencias que pueden sufrir en términos de salud son igualmente devastadoras. En 2006 se estimó que más de 450 000 mujeres canadienses resultaron afectadas por un desorden alimenticio.4

La cultura de la delgadez

Los investigadores informan de que las revistas para mujeres tienen diez veces y media más anuncios y artículos que promueven la pérdida de peso que las revistas para hombres, y más de tres cuartas partes de las portadas de las revistas femeninas incluyen al menos un mensaje sobre cómo cambiar el aspecto del cuerpo de las mujeres por medio de dieta, ejercicio o cirugía estética.

La televisión y el cine refuerzan la importancia de un cuerpo delgado como medida del valor de una mujer. El investigador canadiense Gregory Fouts indica que más de tres cuartas partes de los personajes femeninos de las comedias de televisión están por debajo de su peso normal y que sólo una entre veinte supera el tamaño medio. Las actrices de más peso tienden a recibir comentarios negativos sobre sus cuerpos de los personajes masculinos («¿Por qué no llevas un saco?») y el 80 % de estos comentarios negativos vienen seguidos de las risas enlatadas del público.

Se han realizado esfuerzos en la industria de las revistas para contrarrestar esta tendencia. Durante varios años la revista de Quebec Coup de Pouce ha incluido de forma continuada mujeres de talla grande en las páginas de moda y Châtelaine ha prometido no retocar sus fotos y no incluir modelos menores de 25 años. En Madrid, una de las capitales mundiales de la moda más importantes, se prohibió la aparición de modelos ultradelgadas en las pasarelas en 2006. Además, España ha presentado recientemente un proyecto con el objeto de uniformizar las tallas de ropa utilizando un proceso único en el cual un rayo láser mide los cuerpos de las mujeres reales para encontrar las medidas que más se acerquen a la realidad.5

Sin embargo, los anuncios publicitarios rigen el mercado y en el mundo de la publicidad lo delgado está de moda. Veinte años atrás, la modelo media pesaba un ocho por ciento menos que una mujer normal, pero las modelos hoy en día pesan un veintitrés por ciento menos. Los anunciantes creen que las modelos delgadas venden productos. Cuando la revista australiana New woman incluyó recientemente una fotografía de una modelo de talla grande en su portada recibió un aluvión de cartas de lectoras agradecidas elogiando esta acción, pero sus anunciantes se quejarony la revista volvió a presentar modelos esqueléticas. Advertising Age International cree que el incidente «dejó clara la influencia ejercida por los anunciantes que siguen convencidos de que sólo las modelos delgadas estimulan las ventas de productos de belleza».

Otro problema es la representación de la diversidad étnica de las mujeres en los medios. En 2008, un estudio realizado por Juanita Covert y Travis Dixon titulado «A Changing View: Representation and Effects of the Portrayal of Women of Color in Mainstream Women's Magazines» (una perspectiva cambiante: representación y efectos de la representación de las mujeres de color en las revistas femeninas más populares», descubrió que, aunque hubo un incremento en la presentación de mujeres de color, en conjunto las mujeres blancas aparecieron mucho más en las revistas femeninas más consumidas desde 1999 hasta el 2004.

¿Autosuperación o autodestrucción?

El aluvión de mensajes sobre la delgadez, las dietas y la belleza convence a las mujeres «corrientes» de que siempre están necesitando mejorar y de que la belleza femenina es un objeto que debe perfeccionarse.

Jean Kilbourne sostiene que la abrumadora presencia de imágenes de mujeres tan delgadas que dan pena en los medios de comunicación significa que los cuerpos de las mujeres reales se han vuelto invisibles en los medios de comunicación de masas. La verdadera tragedia, concluye Kilbourne, es que muchas mujeres internalizan estos estereotipos y se juzgan a sí mismas según las normas de la industria de la belleza. Las mujeres aprenden a compararse con otras mujeres y a competir entre ellas por la atención masculina. Está fijación por la belleza y la deseabilidad «destruye efectivamente toda consciencia y acción que pudiera ayudar a cambiar este clima».


Referencias

1.- «The diet business: Banking on failure» (el negocio de la dieta: contando con el fracaso) (BBC News World Edition, 5 de febrero de 2003).  http://news.bbc.co.uk/2/hi/business/2725943.stm

2.- The Canadian Women’s Health Network (Body Image and the Media) (Red canadiense para la salud de la mujer [Imagen corporal y los medios de comunicación]). http://www.cwhn.ca/resources/faq/biMedia.html

3.- «Barbie boots up» (Barbie a la carga) (Time, 11 de noviembre de 1996). http://www.time.com

4.- A Report on Mental Illness in Canada. (Public Health Agency of Canada, 2002) (informe sobre enfermedad mental en Canadá). http://www.phac-aspc.gc.ca/publicat/miic-mmac/chap_6-eng.php

5.- Women laserized to standardize dress sizes (mujeres medidas con láser para normalizar las tallas de la ropa) (CNN.com, 11 de febrero de 2008). http://www.cnn.com/


Fuente: Beauty and Body Image in the Media

Artículo original publicado el: sin fecha

Sobre el autor

Julieta Tonello pertenece a Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. Mar Rodríguez pertenece a Tlaxcala y al colectivo Rebelión. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora, a la revisora y la fuente.

URL de este artículo en Tlaxcala:
http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=6759&lg=es

 Beauté et image corporelle dans les médias


LIMPIAMENINGES: 06/01/2009

 
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